Rabino Jaim Vital (1542–1620): biografía completa del discípulo del Arizal

Monumento a Rabí Jaim Vital en Kiryat Malají
Monumento a Rabí Jaim Vital en Kiryat Malají, Israel.Imagen: Wikimedia Commons · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Rabí Jaim (Chaim) Vital (חיים ויטאל) nació en Safed el 1 de Jeshván de 5303 (otoño de 1542) y falleció en Damasco el 30 de Nisán de 5380 (abril de 1620), a los setenta y siete años. Fue el discípulo principal del Arizal, el Rabí Yitsjak Luria, y quien puso por escrito la mayor parte de su enseñanza. Esta es su historia: la de un muchacho al que anunciaron dos caminos, y del hombre que escribió Shaaré Kedushá para quienes buscan el que él eligió.

Ficha rápida

Nombre Rabí Jaim (Chaim) Vital, hijo de Rabí Yosef Vital. En las fuentes rabínicas, Maharjú (מהרח״ו)
Nació 1 de Jeshván de 5303 (otoño de 1542), en Safed
Murió 30 de Nisán de 5380 (abril de 1620), en Damasco, a los 77 años
Maestros Rabí Moshé Alshij (Talmud), Rabí Moshé Cordovero, el Ramak (Cábala) y el Arizal (desde 1570)
Obras principales Etz Jaim, Shaaré Kedushá, Sefer HaJezyonot

Su nombre

En las obras rabínicas se le conoce por la sigla Maharjú, de Morenu HaRav Jaim Vital, «nuestro maestro, el rabino Jaim Vital» (מהרח״ו). Aparece también con el sobrenombre Calabrese, porque la familia de su padre era oriunda de Calabria, en el sur de Italia. Su nombre se transcribe de muchas formas (Jaim, Haim, Chaim, Hayyim Vital); todas designan a la misma persona.

Una promesa antes de nacer

La historia de Rabí Jaim Vital empieza dos años antes de su nacimiento, en una casa judía de la diáspora. Su padre, Rabí Yosef Vital, era un escriba de tefilín. En el año 5301 (1540/41) se hospedó en su casa un sabio llamado Rabí Jaim Ashkenazi, que antes de despedirse le hizo un anuncio: subiría a la Tierra de Israel y se establecería allí; allí le nacería un hijo, lo llamaría Jaim, como su huésped, y ese hijo sería un sabio sin igual en su generación.

Rabí Yosef subió, en efecto, a la Tierra de Israel. Dos años después de su llegada nació en Safed el niño de la promesa. Este relato figura en el diario del propio Vital, que dice haber nacido «en el año 303» (5303).

Crecer en Safed

Pocas ciudades de la historia judía han reunido tantos sabios en tan pocos años como la Safed del siglo XVI. Allí escribía Rabí Yosef Karo el Shulján Aruj; allí predicaba Rabí Moshé Alshij sus comentarios a la Torá; allí ordenaba Rabí Moshé Cordovero, el Ramak, todo el edificio de la Cábala. En esa ciudad pequeña de Galilea creció el hijo del escriba.

Su maestro en Talmud y en las disciplinas no esotéricas fue Rabí Moshé Alshij. Pronto el muchacho llamó la atención de los grandes. En 5317 (1557), cuando tenía unos catorce años, Rabí Yosef Karo transmitió a Alshij una orden que decía haber recibido de su maguid, la voz celestial que le hablaba: debía poner todo su empeño en enseñar a Jaim, porque este estaba destinado a ocupar su lugar en la generación siguiente.

El mismo mensaje llegó al joven, junto con una frase que él anotó para siempre: la mitad del mundo se sostenía por el mérito de su padre, por los tefilín kasher que escribía, y la otra mitad, por él.

En la tradición de Safed se llama maguid («el que dice») a una voz celestial que habla por boca de un sabio y le transmite enseñanzas. Rabí Yosef Karo registró las palabras de su maguid en la obra Maguid Mesharim.

La encrucijada

Hubo otra predicción en su juventud, menos luminosa. En 5314 (1553/54), a los trece años, un sabio versado en la lectura de las líneas de la mano le examinó las palmas y le habló con franqueza. A los veinticuatro años, le dijo, le vendrían pensamientos que lo alejarían del estudio de la Torá durante dos años y medio. Después se abrirían ante él dos caminos, uno hacia el Gan Edén y otro hacia el Guehinom. Si elegía el malo, no habría en su generación malvado mayor que él; si elegía el bueno, superaría a todos sus contemporáneos en sabiduría y en temor del pecado.

El tiempo perdido

El propio Vital conservó el relato porque, mirando atrás, se reconoció en él. En su juventud se sintió atraído por las ciencias ocultas de su tiempo y dedicó cerca de dos años a la alquimia, el arte de transformar los metales. Luego se arrepintió de ese tiempo perdido.

Quien lea la introducción de Shaaré Kedushá lo notará: cuando el autor lamenta a quienes buscan el secreto de la alquimia en lugar de la verdadera sabiduría, no habla desde fuera. Habla de un camino que él mismo recorrió y supo abandonar.

El regreso a la Cábala

Hacia 1564 se volvió a la Cábala, estudiándola primero según el sistema de Cordovero. Por esos años se casó con su primera esposa, Jana. Poco después de la boda tuvo un sueño que nunca olvidó: Eliyahu el profeta lo tomaba de la mano y lo conducía a un jardín donde estaban sentados los justos de todas las generaciones.

El discípulo del Arizal

A comienzos de 1570 llegó a Safed, desde Egipto, un hombre de treinta y seis años que hablaba poco de sí mismo: Rabí Yitsjak Luria, a quien la posteridad llamaría el Arí (su nombre se abrevia con una sigla que coincide con la palabra «león»). Unos meses después, el 23 de Tamuz de 5330, murió Cordovero, y alrededor del recién llegado empezó a formarse un círculo de discípulos. Vital, que tenía entonces unos veintisiete años, llegó a ser el principal de ellos.

La relación duró menos de dos años, pero marcó el resto de su vida. Según el Sefer HaJezyonot, el Arí le dijo que no había venido al mundo sino para enseñarle a él, y que a través de él llegaría la corrección a los demás.

Entrega y verificación

Vital, por su parte, no fue un discípulo crédulo. Cuando su maestro le preguntó por qué no había practicado las meditaciones que le había enseñado para encontrarse con las almas de los justos, respondió con sencillez que antes quería comprobar que todo aquello era verdad. Esa mezcla de entrega total y de exigencia de verificación lo acompañó siempre.

La muerte del maestro

El 5 de Av de 5332 (verano de 1572), el Arí murió en una epidemia, con apenas treinta y ocho años. Casi no había escrito nada. Toda su enseñanza estaba en la memoria y en los cuadernos de sus discípulos, y sobre todo en los de Rabí Jaim Vital.

El guardián de la enseñanza

Desde ese momento, Vital se entregó a una tarea que lo ocuparía más de veinte años: poner por escrito, ordenar y explicar lo que había oído de su maestro. Se consideraba su intérprete autorizado, y en 1575 doce compañeros del círculo firmaron un compromiso de estudiar la doctrina del Arí solo con él, de no presionarlo para que revelara más de lo que considerara oportuno y de guardar en secreto lo aprendido.

No todos aceptaron esa primacía, y las tensiones con otros discípulos y otros sabios lo acompañaron toda la vida.

Jerusalén y el regreso a Safed

A fines de 1577 se trasladó a Jerusalén, donde ejerció como rabino y dirigió una yeshivá hasta 1585. Allí redactó la versión definitiva de su exposición del sistema luriano. En 1586 volvió a Safed, y el 20 de Elul de 5350 (1590) recibió la ordenación rabínica de manos de su viejo maestro, Rabí Moshé Alshij.

El episodio de los cuadernos

De esos años procede el episodio más célebre sobre sus escritos. Según la tradición, mientras una larga enfermedad lo tenía postrado, uno de sus seguidores logró, a cambio de dinero, que Moshé, el hermano menor de Rabí Jaim, le entregara por unos días los cuadernos que este guardaba bajo llave. Muchos copistas trabajaron a la vez y, en muy poco tiempo, cientos de páginas salieron del cofre y empezaron a circular.

Las versiones del episodio no coinciden en la fecha ni en la suma pagada, y los historiadores discuten cuándo ocurrió.

Damasco

En los últimos años del siglo XVI se estableció en Damasco, donde pasaría el resto de su vida, salvo algunas estancias en la Tierra de Israel. Durante un tiempo fue rabino de la comunidad siciliana de la ciudad.

No fueron años tranquilos. Tuvo choques con otros rabinos, entre ellos Rabí Yaakov Abulafia, que ponía en duda que él fuera el único depositario fiel de la Cábala del Arí. En 1604 sufrió una grave enfermedad que le dañó la vista, y en algunos períodos quedó casi ciego. Se casó más de una vez, y su hijo Shmuel sería el heredero de sus manuscritos.

El «Libro de las visiones»

En Damasco, sobre todo entre 1609 y 1612, reunió las notas personales que llamó Sefer HaJezyonot (ספר החזיונות), el «Libro de las visiones». Allí anotó sueños propios y ajenos, profecías que le concernían y recuerdos de su vida.

Es un documento raro en la literatura rabínica: el diario espiritual de un gran sabio, escrito con la conciencia de una misión y también con sus dudas. Gran parte de lo que sabemos de su vida viene de esas páginas. El diario circuló en las ediciones antiguas con el título Shivjé Rabí Jaim Vital, y se imprimió en Ostrog en 1826.

Muerte y sepultura

Rabí Jaim Vital murió en Damasco el 30 de Nisán de 5380 (abril de 1620), cuando se preparaba para volver a Safed. Tenía setenta y siete años. Fue enterrado en el cementerio judío de la ciudad, y durante siglos su tumba fue lugar de visita y oración.

En abril de 2025 la tumba fue profanada, y el hecho conmovió a comunidades judías de todo el mundo. Una tradición que sostiene Rabí Jaim Pinto afirma que sus restos fueron trasladados y descansan en Kiryat Malají, en Israel. Otros lo niegan y afirman que la tumba de Damasco nunca fue abierta.

La obra y el legado

Etz Jaim, el «Árbol de la Vida»

La obra mayor de Vital es el gran corpus en el que expuso la Cábala del Arí, conocido como Etz Jaim (עץ חיים). Su historia es casi tan accidentada como la de su autor.

Una primera versión quedó en Damasco en manos de su hijo Shmuel, que durante muchos años no permitió copiarla. Los fragmentos de la versión que ordenó en Jerusalén aparecieron, al parecer poco después de su muerte, en una guenizá de la ciudad, y fueron recuperados por Rabí Abraham Azulai y sus compañeros. A partir de esos materiales, Rabí Meir Poppers preparó la edición que terminó en 1653 y que es la base de las ediciones posteriores.

Un escritor escrupuloso

Como escritor, Vital era escrupuloso. Indicaba cuándo no recordaba algo con exactitud, cuándo había oído una enseñanza de dos maneras distintas o cuándo una parte se le había olvidado. Prefería dejar constancia de una laguna antes que llenarla con algo inventado.

Shaaré Kedushá

Junto a sus obras cabalísticas escribió tratados de ética y de servicio divino. El más difundido es Shaaré Kedushá (שערי קדושה), «Las Puertas de la Santidad», impreso por primera vez en Constantinopla en 1734 y reeditado desde entonces muchas veces.

En él, el discípulo más cercano del Arí, el muchacho al que un día le anunciaron dos caminos, describe el camino que eligió: cómo purificar los rasgos del carácter, cumplir los mandamientos y acercarse, paso a paso, a la santidad. Lo hace para quienes la buscan sinceramente, sin prometer atajos. Para una guía de su estructura, véase Qué es Shaaré Kedushá: guía de las puertas, y para la edición bilingüe, la ficha del libro.

Cronología

Fecha Acontecimiento
1540/41 (5301) Rabí Jaim Ashkenazi anuncia a Rabí Yosef Vital que tendrá un hijo en la Tierra de Israel
1542 (5303) Nace Rabí Jaim Vital en Safed, el 1 de Jeshván
1553/54 (5314) A los trece años, la predicción de las dos sendas
1557 (5317) Rabí Yosef Karo transmite a Alshij el encargo de enseñarle
h. 1564 Se vuelve a la Cábala y estudia con Cordovero; se casa con Jana
1570 Llega a Safed el Arí; muere Cordovero el 23 de Tamuz; Vital se une al círculo del Arí
1572 (5332) Muere el Arí, el 5 de Av
1575 Doce compañeros se comprometen a estudiar la doctrina del Arí con Vital
1577–1585 Reside en Jerusalén; es rabino y dirige una yeshivá
1586 Vuelve a Safed
1590 (5350) Recibe la ordenación rabínica de Rabí Moshé Alshij, el 20 de Elul
1604 Grave enfermedad que le daña la vista
1609–1612 Reúne en Damasco el Sefer HaJezyonot
1620 (5380) Muere en Damasco, el 30 de Nisán
1653 Rabí Meir Poppers termina la edición del Etz Jaim
1734 Primera impresión de Shaaré Kedushá, en Constantinopla
1826 Se imprime en Ostrog el diario Shivjé Rabí Jaim Vital
2025 Profanación de su tumba en Damasco, en abril

Personas que aparecen en su vida

Preguntas frecuentes

¿Quién fue Rabí Jaim Vital?

Fue el discípulo principal del Arizal y el hombre que puso por escrito la Cábala de su maestro en el Etz Jaim. Nació en Safed en 1542 y murió en Damasco en 1620.

¿Por qué se le llama Maharjú?

Es una sigla de Morenu HaRav Jaim Vital, «nuestro maestro, el rabino Jaim Vital».

¿Cuánto tiempo estudió con el Arizal?

Menos de dos años: desde 1570 hasta la muerte del Arí en 1572. Marcó el resto de su vida.

¿Qué es el Sefer HaJezyonot?

Es su diario espiritual, escrito sobre todo entre 1609 y 1612 en Damasco: sueños, profecías y recuerdos de su vida. Gran parte de lo que sabemos de su biografía proviene de él.

¿Dónde está enterrado?

En el cementerio judío de Damasco, donde su tumba fue durante siglos lugar de oración. Una tradición sostiene que sus restos descansan en Kiryat Malají, en Israel.

¿Cuál es su libro más conocido?

La obra mayor es el Etz Jaim, que expone la Cábala del Arí. El más difundido entre los lectores es Shaaré Kedushá, su obra de ética y conducta espiritual.

Fuentes

  • Rabí Jaim Vital, Sefer HaJezyonot (Shivjé Rabí Jaim Vital), Ostrog, 1826
  • Biografía «Rabí Jaim Vital (1542–1620)» incluida en Las Puertas de la Santidad, Ancient Gate Press, 2026

Sigue leyendo